
Diego Fernando Latorre brilló como ex jugador y hoy se destaca como periodista. Nos cuenta su llegada a los medios. Cree en el análisis y el concepto siendo fiel a su estilo. Define al Barcelona y habla de Maradona como director técnico.
El reloj marcaba exactamente las 15.00 hs. A esa hora salió Diego Latorre de Torneos y Competencias para realizar la nota con nosotros. No era la misma persona que salía de las concentraciones con el buzo de su club, un discman y el clásico bolsito. Sino que salió un hombre con saco y unos zapatos lujosos, pero con la misma sonrisa que cuando debutó en primera aquel 18 de octubre de 1987. Nos saludó amablemente y nos invitó a sentarnos en la esquina de Balcarce y Venezuela. Con la sombra y la temperatura justa como escenario, comenzamos la charla con Diego Fernando Latorre.
- Diego ¿Qué opinas del periodismo deportivo en Argentina hoy en día?
- Bueno…Creo que hay de todo, tiende mucho a lo que la gente quiere escuchar, el análisis poco profundo en algunos casos. En otros casos pertenecen a medios que por ahí el periodista se vuelve un vocero de ese medio y pierde credibilidad, pero en líneas generales son muy pocos los periodistas por los que yo prendo la televisión y los escucho con mucha atención.
- ¿Qué pensás acerca del arribo de los ex futbolistas a los medios? ¿Crees que tienen que tener una preparación académica previa?
- La preparación es muy importante. Te permite traducir el pensamiento a la palabra y eso es importante, creo yo que no alcanza con la experiencia. La vivencia es muy importante en el jugador pero también, para saber de futbol, se necesita alguna preparación.
- ¿Cómo fue tu llegada a los medios?
- Mi llegada a los medios fue un poco casual, digamos. Me invitaron a un programa y participé como apoyo del periodista porque había jugado en México, había sido futbolista y podía darle una mirada especial. Ahí fue el mundial Sub 20 de Argentina en Holanda y la aparición de Messi. Después me invitaron más seguido y fue cayendo bien lo que yo decía y nada… a partir de ahí quede como parte del plantel, fui saltando etapas hasta llegar a hoy, a lo que soy.
- Diego ¿Recurrís a la lectura de libros para enriquecer tu vocabulario a la hora de comentar un partido de fútbol por ejemplo?
- Bueno, me interesa la lectura. Me interesan ciertos temas y poder investigar porque soy un poco en ese sentido autodidacta, trato de leer bastante, no temas relacionados a lo estrictamente periodístico. Sino que voy por otros lados, por la rama del análisis, del concepto. Siempre dándole prioridad al juego, al futbol en sí, y no mucho más que eso. Después tengo por supuesto libros de lectura personal, temas que me atrapan, leo algo de filosofía e historia pero en lo referido al futbol voy siempre por el lado del análisis futbolístico.
- En la materia Periodismo Gráfico de la Escuela Superior de Ciencias Deportivas realizamos una encuesta y resultaste estar entre los 3 mejores periodistas deportivos. ¿Tomás conciencia de que cada vez te elige más gente?
- (Sonríe)Bueno… eehh, lo que pasa es que uno no sabe hasta qué punto. Ahora porque me lo decís vos o por ahí uno recoge opiniones bastantes ajenas a mí. Pero la gente que habla conmigo o intercambia algunos tweets, sí, me lo dicen. A veces del halago al reproche, a la critica ¿Cuánto hay? Un milímetro. Sobre todo porque vivimos en un estado de crispación y están mucho más sensibles. Pero sé que el estilo mío le gusta bastante a los jóvenes, trato de seguir el camino mío, o sea, no hago las cosas por lo que me puedan decir los demás pero si agradezco cada vez que alguien se expresa así.
- Justamente ahora tenés que comentar un partido del Barcelona ¿Cómo definirías al Barcelona? ¿Cuáles crees que son las claves de su incuestionable éxito?
- La clave es creer en lo que hicieron. Tener una convicción muy fuerte, muy grande, de que ese era el camino. Era el camino para que el equipo tuviera una idea, una identidad, una forma de jugar. Para que los chicos la vayan sintiendo de abajo. Más que una manera de jugar es una manera de sentir, o sea esto se lo fueron enseñando desde muy chicos, que existe un prototipo de jugador de Barcelona. Es como un idioma, una escuela que tiene sus normas y que son bastante estrictas en algunos casos. Es muy difícil adaptarlo a otros equipos si uno no tiene ese proyecto en mente. Si uno no le da tiempo a todo eso para que esas ideas que al principio cuestan imponer vayan gestando en lo que es el Barcelona hoy, una manera de sentir el fútbol.
- ¿Crees que se puede hacer una separación entre futbol moderno y futbol de antes?
- ¡No! No existe futbol moderno y futbol antiguo. Hoy se impresiona más el fútbol porque se juega peor y se corre más, o sea, hay menos espacios porque hay jugadores más torpes. Los jugadores que prevalecen siguen siendo los mismos, los que saben jugar al futbol, por más que se corra más y haya menos espacios. Yo pienso que hay algunos jugadores que tienen la capacidad bastante limitada para resolver entonces ,claro, los espacios a veces hay que fabricarlos con mucho concepto y con jugadores pegados a las rayas. Desaparecieron los wines para que aparezcan los carrileros, o sea hubo una transformación pero yo no ato a lo moderno como algo evolutivo y a lo antiguo como algo que pasó, que forma parte de nuestra imaginación. Yo creo que los buenos jugadores subsisten y pueden jugar eternamente.
En ese momento su teléfono celular sonó y él, rápidamente, contestó y dijo: “Disculpame, estoy ocupado”. Sin más preámbulos continuamos con la nota…
- En cuanto a tu relación con Maradona. Hubo momentos en los que se llevaron bien y otras veces cruzaron declaraciones fuertes entre ambos. ¿Qué pensás hoy de Maradona vos estando tan posicionado como periodista y él como director técnico?
- (Frunce el ceño) Él está haciendo su camino como técnico, yo creo que Diego tendría que haber adquirido un poco mas de horas de vuelo en el oficio, son necesarias para equivocarse; para saber elegir, discriminar, decidir, eso te lo dan los años. Yo creo que la experiencia en ese sentido es válida, poder remitirse a lo que uno ya fue para aplicarlo en el presente. Ahí es donde me parece que la selección a él lo termina sorprendiendo un poco, lo termina sobrepasando un poco. Porque tendría que haber tenido algo que va mas allá del deseo, del amor propio. Me parece que le falto un poco más de conocimiento del oficio para saber manejar algunas situaciones que se le fueron presentando. Después, como jugador, extraordinario.
- ¿Qué club te despierta los mejores recuerdos como futbolista?
- Bueno… Boca, Tenerife, Celaya, los clubes en los que más tiempo estuve. Racing también en algún punto me recibió muy bien porque no era fácil en ese momento, yo venía de jugar en Boca, la gente fue muy cálida conmigo. A esos cuatro clubes son a los que les tengo más afecto.
- ¿Qué sentiste cuando te toco descender a la segunda división del futbol español con Salamanca?
- Bueno yo forme parte de los últimos meses, los últimos 4 o 5 meses. Cuando a mi me compran de Tenerife el equipo ya estaba en los últimos puestos de descenso. Era algo casi sin remedio, había una ilusión grande por revertirlo, pero expectativas reales nunca tuvimos. Las cartas ya estaban echadas, fueron manotazos de ahogado que se dieron para salvar una situación que era casi insalvable.
- Tuviste la oportunidad de jugar en el fútbol argentino y también en el fútbol mexicano. ¿Qué diferencias y similitudes les encontrás?
- Cada fútbol responde a la idiosincrasia de su país. En México prácticamente la gente y el jugador es parte de esa cultura. La gente ve al fútbol como un espectáculo particular. Sí, hay rivalidad. La gente hincha por su equipo, pero dentro de ciertas reglas, y con coherencia en cuanto a la euforia. La gente no pierde la vida, no es trágico ganar o perder un partido ni tampoco es motivo como para que el adversario se sienta humillado. Es un espectáculo y se vive así.
- Y por último ¿Por qué decidiste terminar tu carrera en el fútbol guatemalteco?
- Fue una experiencia de vida, mi carrera prácticamente estaba agonizando y escuche la oferta que me hicieron, me interesaba. Ya había estado en Guatemala con Boca en una gira y había conocido una familia que me había tratado excelentemente bien. Esa misma familia era la dueña del club. Fue para experimentar en un país bastante exótico, en ese momento. Pero guardo los mejores recuerdos.
RECUERDOS. En eso se transforma su paso por el fútbol. Pasados ya veinte minutos del momento en que nos encontramos, Diego debía volver a sus tareas. Nos saludó con un abrazo, nos agradeció y se mostró satisfecho por la nota. Rápidamente ingresó al edificio a hacer lo que mejor sabe hacer, hablar de fútbol.
Gambetita, como lo apodaban en épocas de domingo, continúa siendo fiel a su estilo. Demuestra no tener pelos en la lengua a la hora de responder. Como comentarista atrae a grandes y jóvenes e incluso al relator de turno. En estos tiempos ya no se dedica a definir al segundo palo ni tampoco a gambetear alguna patada de un zaguero. Hoy, Diego toma el micrófono y define con su toque de calidad ante cada pregunta.