HABLA WALTER SAFARIÁN: CON LA
EXPERIENCIA COMO ARMA.
Walter
Safarián, poco a poco, se ha ido instalando en el periodismo actual. En esta
nota nos muestra su parecer ante la disputa que se genera entre periodistas. Opina
del periodismo objetivo y subjetivo. También cuenta su anhelo de ser dueño de
una radio y habla de su relación con Fernando Niembro.
Una tarde común y corriente pasaba por las puerta de Radio 9, allí estábamos esperando a que Walter finalizara su programa “Las voces del fútbol”, a las 15:00 hs. Con la compañía de un sol invernal y la ausencia del frío esperamos a Walter hasta las 15:30 hs, tiempo en que salió para concedernos la entrevista. Luego de saludarnos amablemente y haber puesto su tiempo a nuestra disposición comenzamos la entrevista con Walter Safarián.
- Walter ¿existe una guerra de ideologías entre periodistas?
-
No… yo no lo veo de esa manera, hay gente que
piensa de manera diferente y está bien. En la medida en la que no haya faltas
de respeto y no haya descalificación el hecho de pensar distinto es bienvenido.
Te permite debatir, discutir. Siempre el debate y la discusión son bienvenidas.
Insisto, en la medida en la que no haya faltas de respeto o descalificación.
-
Vos
decís que no es una guerra de ideologías, entonces, ¿es una disputa por vanidad y poder o realmente se discute un modelo de
país?
-
No.
Lo que sí está claro es que como no había ocurrido en otros tiempos de
democracia, hoy sí hay más periodismo que tiene que ver con el hecho de estar
enrolado detrás de una idea, pero nada más. Mirá, cuando Alfonsín era
presidente, el que no estaba de acuerdo planteaba su estrategia y su modelo. En
la época de Menem era exactamente lo mismo. Si vos venís para acá, en la época
de Duhalde, en el primer tiempo de Kirchner o ahora con Cristina pasa
exactamente lo mismo. Siempre,
mediáticamente, dio más resultado y más frutos ser opositor. Mejor dicho,
plantarse en la vereda de la oposición porque dicen que es más creíble. Sin
nombrarlos, muchos de los medios más importantes de la Argentina han crecido
hasta publicitariamente parándose en la vereda de enfrente. Pero bueno, esas son estrategias empresariales
y editoriales que van más allá del periodista. Yo puedo tener una idea, pero si quien baja una línea periodística
está enrolado de una manera o el medio piensa tal cosa hay dos caminos: o
acepto las reglas del juego o me tengo que ir.
-
¿Hay periodismo objetivo y subjetivo?
-
Sí,
tenés que ser subjetivo. La objetividad la tenés que medir en todo tipo de
comentarios que hagas, pero si vos decís: esto es lindo, ya estás subjetivando.
La opinión vos no la podés hipotecar, es
de cada uno. Volvemos a lo que yo te decía en el arranque, en la medida en la que vos no descalifiques y
no le faltes el respeto al otro, tu opinión siempre es válida. Podemos estar de
acuerdo o no, muchos de mis amigos no piensan como yo y yo no pienso como
ellos. Hablamos de fútbol o de política y no nos faltamos el respeto, seguimos siendo amigos y nos reímos cada vez
que nos encontramos.
-
Y
en lo que se relaciona con el manejo de la información o las formas de comunicarse
¿el periodismo en la Argentina se
comporta como debería?
-
En
algunos casos si, en algunos casos no. Lo que pasa es que es muy difícil de
explicar sin dar nombres. Hoy por
ejemplo, está muy claro que el espectro
mediático argentino está dividido: o estás de un lado o del otro. No hay
nadie que vaya por el medio. Si bien a mí no me gustan los grises, las situaciones
son blancas o negras. Me parece que lo que se ha armado es una situación de
hacer periodismo de periodistas. Ya no se contestan métodos o formas, ni
planteos políticos. Sino que ahora lo que se hace es contestarle a periodistas porque escribieron una columna en el diario o
porque hicieron tal o cual cosa en un programa
de radio o televisión. A mí, por lo menos, no me gusta. Pero
es la Argentina en la que vivimos y no tenemos escapatoria. A mí el
periodismo me gusta de otra manera, pero lamentablemente vamos camino a esto. Y
la gente, da la sensación, que está mas de acuerdo con esto aunque a mí no me guste.
Lo que no me gusta es cuando se trabaja o
se dice las cosas con odio.
Antes de continuar con la charla,
Walter nos pidió que nos corramos porque el sol vespertino golpeaba de lleno
sus ojos. Una vez ubicados y custodiados por la sombra continuamos con la
entrevista.
-
En
cuanto a tu carrera y lo relacionado con las entrevistas ¿Cuál fue el personaje más importante que te tocó entrevistar?
-
No
sé, tendría que pensar cuál fue la nota más linda. Es que son muchos años, yo
tuve la suerte de haber cubierto un montón de eventos importantes, de haber
entrevistado a tipos que muchos ven por televisión. Entonces yo no sé si el día
que me senté con Beckenbauer a
entrevistarlo era la nota de mi vida. O si cuando recién empecé e iba a las
canchas del ascenso hace 25 años esas no
eran las notas del momento para mí y creía que nunca las iba a superar. Es
cuestión de cada uno, no tiene porque ser una gran nota un gran personaje. A mi
muchas veces me cuesta romper el hielo con mis amigos, o con los tipos que
tengo mucha relación porque los conozco demasiado. Y tener que entrarles por
lugares por los que no quiero. Pero bueno, es parte de este juego. Muchas veces
tenés que hasta criticar a gente con la que tenés una relación de amistad o
profesional. Ellos tienen que entender que son las reglas del juego y que si
uno los critica no es porque dejo de tenerle afecto o dejo de tener esa buena
relación, es porque cometieron errores, nada más que por eso.
-
¿Te queda algún sueño por cumplir como
periodista?
-
Siempre
hay sueños por cumplir. A mí me encantaría trabajar en la BBC, en la CNN.
Sueños tengo miles, me gustaría ser dueño de una radio. Me gustaría ser el dueño de una radio deportiva, ello no significa
que lo vaya a cumplir eh.
-
Y
para terminar la nota ¿Qué es trabajar
al lado de Fernando Niembro desde hace tantos años?
-
Lo
que pasa es que yo con Fernando tengo una relación muy especial. Yo trabajo con
él desde el año noventa. Entonces, yo a él no lo veo como a un compañero más de
trabajo, compartimos otras cosas.
Situaciones de la vida privada, entonces es muy complicado. En definitiva el
actúa muchas veces como si fuese mi papá y yo como si fuese su hijo. Nos
conocemos mucho, mirándonos sabemos lo que piensa uno del otro. Ya cuando hablamos
por teléfono a la mañana y él me dice: “buen día” o yo le digo: “hola” sabemos cómo
estamos de ánimos. Tenemos una relación que va mucho más allá del hecho de
estar un par de horas sentados acá, que cada uno se vaya para su casa y nos
vemos al día siguiente. Hemos recorrido el mundo juntos, hemos trabajado desde
hace veintidós años en radio de manera ininterrumpida. Desde el año noventa y
uno que trabajamos juntos en televisión.
En el viejo canal 9, en Torneos y Competencias y en Telefé. Desde el noventa y cinco que
hacemos Fox Sports. Hacemos una buena pareja, nos llevamos bien. Por ahora las
cosas salen como tienen que salir, más allá de que de vez en cuando él se
cabreé conmigo o yo con él, pero termina el programa y nos vamos a comer, todo
queda ahí.
Todo
queda ahí. El
periodista que comenzó como aprendiz de Niembro y hoy se convirtió en un gran
profesional sabe separar las cosas. Más allá de conocer lo que sucede en el mundo del periodismo,
Walter sabe que hay cosas que terminan cuando la luz roja se apaga y ya no
están al aire. Hoy, gracias a su sacrificio y constancia se convirtió en el
dueño de la anteúltima palabra, porque la última ya sabemos a quién pertenece.
Pero esa, es otra historia…
