jueves, 28 de junio de 2012

“El espectro mediático argentino está dividido: o estás de un lado o del otro”.


HABLA WALTER SAFARIÁN: CON LA  EXPERIENCIA COMO ARMA.

Walter Safarián, poco a poco, se ha ido instalando en el periodismo actual. En esta nota nos muestra su parecer ante la disputa que se genera entre periodistas. Opina del periodismo objetivo y subjetivo. También cuenta su anhelo de ser dueño de una radio y habla de su relación con Fernando Niembro.



Una tarde común y corriente pasaba por las puerta de Radio 9, allí estábamos esperando a que Walter finalizara su programa “Las voces del fútbol”, a las 15:00 hs. Con la compañía de un sol invernal y la ausencia del frío esperamos a Walter hasta las 15:30 hs, tiempo en que salió para concedernos la entrevista. Luego de saludarnos amablemente y haber puesto su tiempo a nuestra disposición comenzamos la entrevista con Walter Safarián.


- Walter ¿existe una guerra de ideologías entre periodistas?

-           No… yo no lo veo de esa manera, hay gente que piensa de manera diferente y está bien. En la medida en la que no haya faltas de respeto y no haya descalificación el hecho de pensar distinto es bienvenido. Te permite debatir, discutir. Siempre el debate y la discusión son bienvenidas. Insisto, en la medida en la que no haya faltas de respeto o descalificación.

-          Vos decís que no es una guerra de ideologías, entonces, ¿es una disputa por vanidad y poder o realmente se discute un modelo de país?

-          No. Lo que sí está claro es que como no había ocurrido en otros tiempos de democracia, hoy sí hay más periodismo que tiene que ver con el hecho de estar enrolado detrás de una idea, pero nada más. Mirá, cuando Alfonsín era presidente, el que no estaba de acuerdo planteaba su estrategia y su modelo. En la época de Menem era exactamente lo mismo. Si vos venís para acá, en la época de Duhalde, en el primer tiempo de Kirchner o ahora con Cristina pasa exactamente lo mismo. Siempre, mediáticamente, dio más resultado y más frutos ser opositor. Mejor dicho, plantarse en la vereda de la oposición porque dicen que es más creíble. Sin nombrarlos, muchos de los medios más importantes de la Argentina han crecido hasta publicitariamente parándose en la vereda de enfrente.  Pero bueno, esas son estrategias empresariales y editoriales que van más allá del periodista. Yo puedo tener una idea, pero si quien baja una línea periodística está enrolado de una manera o el medio piensa tal cosa hay dos caminos: o acepto las reglas del juego o me tengo que ir.

-          ¿Hay periodismo objetivo y subjetivo?

-          Sí, tenés que ser subjetivo. La objetividad la tenés que medir en todo tipo de comentarios que hagas, pero si vos decís: esto es lindo, ya estás subjetivando. La opinión vos no la podés hipotecar, es de cada uno. Volvemos a lo que yo te decía en el arranque,  en la medida en la que vos no descalifiques y no le faltes el respeto al otro, tu opinión siempre es válida. Podemos estar de acuerdo o no, muchos de mis amigos no piensan como yo y yo no pienso como ellos. Hablamos de fútbol o de política y no nos faltamos el respeto,  seguimos siendo amigos y nos reímos cada vez que nos encontramos.

-          Y en lo que se relaciona con el manejo de la información o las formas de comunicarse ¿el periodismo en la Argentina se comporta como debería?

-          En algunos casos si, en algunos casos no. Lo que pasa es que es muy difícil de explicar sin dar nombres. Hoy por ejemplo,  está muy claro que el espectro mediático argentino está dividido: o estás de un lado o del otro. No hay nadie que vaya por el medio. Si bien a mí no me gustan los grises, las situaciones son blancas o negras. Me parece que lo que se ha armado es una situación de hacer periodismo de periodistas. Ya no se contestan métodos o formas, ni planteos políticos. Sino que ahora lo que se hace es contestarle a periodistas  porque escribieron una columna en el diario o porque hicieron tal o cual cosa en un programa  de radio o televisión. A mí, por lo menos, no me gusta.  Pero es la Argentina en la que vivimos y no tenemos escapatoria. A mí el periodismo me gusta de otra manera, pero lamentablemente vamos camino a esto. Y la gente, da la sensación, que está mas de acuerdo con esto aunque a mí no me guste. Lo que  no me gusta es cuando se trabaja o se dice las cosas con odio.

Antes de continuar con la charla, Walter nos pidió que nos corramos porque el sol vespertino golpeaba de lleno sus ojos. Una vez ubicados y custodiados por la sombra continuamos con la entrevista.

-          En cuanto a tu carrera y lo relacionado con las entrevistas ¿Cuál fue el personaje más importante que te tocó entrevistar? 

-          No sé, tendría que pensar cuál fue la nota más linda. Es que son muchos años, yo tuve la suerte de haber cubierto un montón de eventos importantes, de haber entrevistado a tipos que muchos ven por televisión. Entonces yo no sé si el día que me senté con Beckenbauer  a entrevistarlo era la nota de mi vida. O si cuando recién empecé e iba a las canchas del ascenso hace 25 años  esas no eran las notas del momento para mí y creía que nunca las iba a superar. Es cuestión de cada uno, no tiene porque ser una gran nota un gran personaje. A mi muchas veces me cuesta romper el hielo con mis amigos, o con los tipos que tengo mucha relación porque los conozco demasiado. Y tener que entrarles por lugares por los que no quiero. Pero bueno, es parte de este juego. Muchas veces tenés que hasta criticar a gente con la que tenés una relación de amistad o profesional. Ellos tienen que entender que son las reglas del juego y que si uno los critica no es porque dejo de tenerle afecto o dejo de tener esa buena relación, es porque cometieron errores, nada más que por eso.

-          ¿Te queda algún sueño por cumplir como periodista?

-          Siempre hay sueños por cumplir. A mí me encantaría trabajar en la BBC, en la CNN. Sueños tengo miles, me gustaría ser dueño de una radio. Me gustaría ser el dueño de una radio deportiva, ello no significa que lo vaya a cumplir eh.

-          Y para terminar la nota ¿Qué es trabajar al lado de Fernando Niembro desde hace tantos años?

-          Lo que pasa es que yo con Fernando tengo una relación muy especial. Yo trabajo con él desde el año noventa. Entonces, yo a él no lo veo como a un compañero más de trabajo, compartimos  otras cosas. Situaciones de la vida privada, entonces es muy complicado. En definitiva el actúa muchas veces como si fuese mi papá y yo como si fuese su hijo. Nos conocemos mucho, mirándonos sabemos lo que piensa uno del otro. Ya cuando hablamos por teléfono a la mañana y él me dice: “buen día” o yo le digo: “hola” sabemos cómo estamos de ánimos. Tenemos una relación que va mucho más allá del hecho de estar un par de horas sentados acá, que cada uno se vaya para su casa y nos vemos al día siguiente. Hemos recorrido el mundo juntos, hemos trabajado desde hace veintidós años en radio de manera ininterrumpida. Desde el año noventa y uno  que trabajamos juntos en televisión. En el viejo canal 9, en Torneos y Competencias y  en Telefé. Desde el noventa y cinco que hacemos Fox Sports. Hacemos una buena pareja, nos llevamos bien. Por ahora las cosas salen como tienen que salir, más allá de que de vez en cuando él se cabreé conmigo o yo con él, pero termina el programa y nos vamos a comer, todo queda ahí.

Todo queda ahí. El periodista que comenzó como aprendiz de Niembro y hoy se convirtió en un gran profesional sabe separar las cosas. Más allá de conocer  lo que sucede en el mundo del periodismo, Walter sabe que hay cosas que terminan cuando la luz roja se apaga y ya no están al aire. Hoy, gracias a su sacrificio y constancia se convirtió en el dueño de la anteúltima palabra, porque la última ya sabemos a quién pertenece. Pero esa, es otra historia…