Golpeado. Lastimado. Cortado. Así se veía el futuro del boxeo argentino. Ilusionados con los golpes de una Maravilla de cuarenta pirulos. Viendo como la gloria se la llevan otros. Rompiendo el récord de visitas de vídeos en YouTube para revivir a Monzón. Todo eso parece haber acabado. El Luna Park está mostrando, poco a poco, a su nuevo diamante.
Brian Carlos Castaño. Boxi, para los amigos. El destino no quiso que lo conozcamos en los Juegos de Londres 2012. Tenía que ser acá. En el Luna Park. En la catedral del boxeo argentino. Tiene apenas 4 combates profesionales. Ganó 3 por knockout. Ronda las 190 apariciones en el amateurismo y es ex capitán de la selección argentina de boxeo amateur.
Tiene la mirada de un asesino que vive de la sangre de su rival. Los músculos de un soldado romano y el peinado de un nene de barrio. “Quiero marcar historia en el boxeo” declaró humildemente. Así empiezan. ‘’ Cuando le clavé la mirada estaba pensando: ‘Esta noche te voy a matar ‘’ dijo alguna vez Monzón, subido al elefante de la fama. Castaño también debe tener eso que endiosa al argentino para entrar al Partenón de los ídolos. Las declaraciones te permiten escalar. Los golpes mantenerte.
Su apellido ya hizo eco en alguna reunión en Estados Unidos. La promotora estadounidense Top Rank, del legendario Bob Arum, ya lo tiene en la mira y apuesta a sumarlo a sus filas para manejarlo dentro del mercado estadounidense.
Fui testigo. Es una lluvia de golpes en un abrir y cerrar de ojos. Cuando entrena genera el silencio de los allí presentes. Repito, fui testigo. Domínguez, Paz y Roldán saben que pega fuerte. Dos de ellos noqueados. Roldan aguantó hasta el final. Todavía está buscando sus neuronas. La víctima de ayer nació en Córdoba: Cesar Humberto Vélez. Segundo round y a la lona. Para que agregar más.
No debe perder el fuego sagrado. La mirada asesina que tiene a los 23 años tiene que estar intacta a los 40. El boxeo argentino necesita recuperar su trono. El rating debe volver a empacharse de guantes y sudor y no de negocios que tapar, política que ensuciar y fútbol que mostrar.
La cumbia, el mate y nuestra bandera quieren volver a Las Vegas. Brian Castaño permite que nos ilusionemos. Cuestión de entrenar. El gran viaje se acerca…
Cuentos. Glorias y leyendas. Análisis.Notas. Pasen y lean, o recomienden.
domingo, 26 de mayo de 2013
jueves, 2 de mayo de 2013
Dieciséis años después…
28 de mayo de 1997, Estadio Olímpico de Munich. 59.000
espectadores vieron en carne propia como
el Borussia Dortmund volvía al pedestal que había abandonado. El 25 de mayo de 2013 Wembley volverá a teñirse
de amarillo. Sí, alemanes en Inglaterra.
Dieciséis años después…
Aquella vez el rival fue la Juventus de Zidane. 3 - 1 para
el Dortmund. Dos goles del implacable Karl-Heinz Riedle y otro, a los setenta
minutos, del ingresado Lars Ricken. Con
este triunfo el Borussia fue el primer equipo alemán en ganar la UEFA Champions
League, ya que el FC Bayern Münich la había ganado en tres oportunidades en la
década del 70, lo mismo que el Hamburger SV en 1983; pero bajo el formato de
"Copa de Europa".
Con la número 5 jugó Jürgen Kohler.
Hoy tiene 47 años y juega, ocasionalmente, en el Alemannia Adendorf de
la Kreisliga C. El capitán de
aquel equipo era Matthias Sammer. Defensor y tremendo goleador.
Fue Balón de Oro en 1996. Hoy es Director Deportivo del Bayern Munich.
La mitad de la cancha la habitaba un escocés, Paul Christopher Lambert.
Fue el que detuvo a Zidane en aquella final. Con 43 años es el manager del
Aston Villa.
El hombre distintivo del equipo fue Karl-Heinz Riedle. En
esa fría noche alemana fue el único que tuvo calor. Convirtió dos goles.
Campeón del mundo en 1990 con la selección alemana. Podría haber sido actor de
películas, eligió comprarse un hotel cuatro estrellas y un complejo deportivo
en la localidad alemana de Oberstaufen. El compañero de ataque del alemán fue
Stéphane Chapuisat. Suizo. Héroe en su país antes de que aparezca un tal Roger
Federer, quién había decidido dejar la escuela y dedicarse al tenis. Chapuisat
se destacó anotando más de 100 goles en 218 presentaciones. Hoy, Chappi sigue
ligado al fútbol. Es caza talentos del
Young Boys de Berna. No puedo olvidarme de Lars Ricken. Noche soñada. Entró a
veinte minutos del final y liquidó el partido. Jugó toda su carrera en Borussia
Dortmund. En la actualidad, es el director de las categorías inferiores del
Borussia, mientras busca el título de entrenador.
Nos queda el más iluminado de todos. Ottmar Hitzfeld, el
entrenador. Ganó poco como jugador. Ganó todo como entrenador. Actualmente es
el DT de la selección de Suiza. También es profesor de matemáticas
en un instituto. Matemático loco y ganador. Hablando de locos, un tal Jürgen
Klopp vestía los colores del FSV Mainz 05. Klopp jugó en el Mainz. Dirigió
al Mainz. Salvó al Mainz. Ahora es profeta en esas tierras.
De la gloria de haber derrotado a la Juventus de Marcelo
Lippi, a caer en una crisis económica- financiera que dejó al club en la lona.
Leverkusen y Bayern Munich reinaron Alemania en esos tiempos.
Sí, 2005 fue el año bisagra. La crisis ha sido superada
mediante unas reformas institucionales y económicas que tienen como principal
objetivo priorizar la utilización de jugadores provenientes de la cantera y así
no tener que comprar jugadores de otros clubes. El club cuenta con el promedio
de espectadores más alto de Alemania y de Europa.
Llegó Klopp. Volvió la calma. Aquella final, disputada en
Alemania, fue producto de una institución poderosa que compraba y compraba
porque sus vitrinas lo respaldaban. La crisis pasó y el científico llegó.
Jurgen venía de salvar al Mainz. Llegó con un librito lleno de secretos y una
idea fija: la cantera.
Con lentes, sonrisa pícara y barba de unos días. Es
equilibrado porque conoce los extremos: Guardiola y Mourinho. Los admira.
Klopp creó, gracias a su idea de defender al patrimonio del
club, a Mario Götze. Lo subió al primer equipo en 2009. Hoy es una de las
máximas figuras del fútbol europeo, ya vendido al Bayern Munich. Marco Reus y
su velocidad supersónica también son producto de las inferiores del Dortmund.
Klopp apostó por Lewandowski cuando nadie lo hacía. Menos mal que Robert se
decidió por Polonia, y no por Alemania. Qué sentido tendría Brasil 2014 si
Lewandowski hubiera sido teutón.
Wembley recibirá al equipo más científico del mundo. A la
revelación de Europa. Sí, dieciséis años después Borussia Dortmund vuelve a una
final de Champions. Más fuertes que nunca y con un equipo que ataca en puntitas
de pie y defiende con la genética de aquellos leones que dejaron la vida en
mayo del 97…
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